El verano en la Costa del Sol invita a disfrutar del mar, el sol y el descanso. Sin embargo, cuando se está llevando a cabo un tratamiento de reproducción asistida, surgen dudas lógicas sobre qué actividades son seguras y cuáles podrían poner en riesgo el proceso. Una de las preguntas más repetidas en las consultas de nuestra clínica de reproducción asistida en Marbella durante los meses estivales es, precisamente, si está permitido bañarse en la playa o en la piscina durante una FIV.
La respuesta corta es que depende de la fase del tratamiento en la que te encuentres. Aunque el verano es una época fantástica para relajarse y desconectar (lo cual beneficia enormemente el bienestar emocional), existen ciertos momentos clave del ciclo en los que sumergirse en el agua está contraindicado. A continuación, te explicamos detalladamente qué puedes hacer y qué debes evitar en cada etapa de tu Fecundación In Vitro.
Durante la estimulación ovárica: ¿Hay peligro en el agua?
La primera fase de una FIV consiste en la estimulación de los ovarios mediante medicación hormonal para lograr el desarrollo de varios folículos. Durante los primeros días de este proceso, puedes hacer una vida completamente normal, lo que incluye pasear por la playa o refrescarte en el agua.
El escenario cambia a medida que se acerca el día de la punción folicular. En los últimos días de la estimulación, los ovarios aumentan considerablemente de tamaño debido al crecimiento de los folículos. En esta etapa final, se desaconsejan los baños prolongados o nadar de forma enérgica. El motivo principal no es el contacto con el agua en sí, sino el riesgo de sufrir una torsión ovárica debido al esfuerzo físico o a movimientos bruscos dentro del agua. Por lo tanto, los baños relajados están permitidos, pero siempre evitando la natación intensa.
Tras la punción folicular: Prohibición estricta del baño.
La punción folicular es la pequeña intervención quirúrgica en la que el ginecólogo extrae los óvulos del interior de los ovarios. Al realizarse mediante una aguja que accede a través de la cavidad vaginal, se generan microheridas que necesitan unas horas para cicatrizar por completo.
Durante las 48 horas posteriores a la punción, el baño en playas, piscinas, ríos o jacuzzis está estrictamente prohibido. Al sumergirte en el agua, los patógenos y bacterias presentes en el medio marino o en el agua clorada de la piscina podrían ascender por el canal vaginal y provocar una infección pélvica grave. Del mismo modo, debes sustituir los baños en la bañera de casa por duchas rápidas de casa por duchas rápidas durante estos días.
El momento clave-: Bañarse después de la transferencia embrionaria.
Esta es la duda que más ansiedad genera a las pacientes. Has pasado por la transferencia y te encuentras en el periodo conocido como la betaespera. ¿Qué ocurre con la playa y la piscina en este momento?
La recomendación médica general es evitar los baños por inmersión durante las dos semanas que dura la betaespera, o al menos durante los 7 o 10 días posteriores a la transferencia. Existen dos razones de peso para mantener esta precación.
En primer lugar, el cuello del útero puede haber quedado ligeramente entreabierto tras el catéter de transferencia, lo que incrementa el riesgo de infecciones bacterianas si entra agua.
En segundo lugar, la gran mayoría de los pacientes utilizan los óvulos de progesterona por vía vaginal para preparar el endometrio. Si te bañas justo después de ponértelos, el agua puede diluir la medicación o impedir que el organismo la absorba correctamente, afectando de forma directa al soporte hormonal que el embrión necesita para implantarse.
Además, debes tener especial cuidado con el calor extremo. Las temperaturas muy elevadas en la arena o la exposición directa al sol en las horas centrales del día pueden provocar deshidratación o bajados de tensión, algo que no favorece el bienestar del organismo durante la implantación del embrión.
Consejos para disfrutar del verano en Marbella durante tu tratamiento.
Estar en tratamiento de reproducción asistida no significa tener que encerrarse en casa. De hecho, el clima y el entorno de Marbella son perfectos para mantener una actitud positiva. Puedes disfrutar del verano siguiente estas pautas seguras:
Puedes pasear por la orilla del mar a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando las temperaturas son más agradables, lo cual te ayudará a activar la circulación y a despejar la mente. También es una excelente idea descansar en la tumbona bajo la sombrilla, leer un libro o disfrutar de la brisa marina, siempre asegurándote de llevar ropa de baño seca si te has refrescado superficialmente, ya que la humedad constante en la zona íntima favorece la aparición de hongos como la candidiasis. Por supuesto, no olvides mantener una hidratación constante bebiendo abundante agua a lo largo del día.
Conclusión.
El verano es una época idónea para empezar tu tratamiento de fertilidad gracias a la reducción del estrés laboral y al aumento de las horas de luz, que mejoran los niveles de vitamina D. Disfrutar de la playa en Marbella es perfectamente compatible con tu FIV, siempre y cuando respetes los tiempos de cicatrización y reposo que te indique tu equipo médico.
Si estás planificando tus vacaciones en la Costa del Sol y deseas aprovechar este periodo para dar el primer paso hacia tu maternidad, nuestro equipo está a tu disposición para coordinar tu ciclo de forma cómoda y segura.
Artículo redactado por el Dr. Luis M. García Martín – Médico Ginecólogo miembro del equipo FIV Ochoa.
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